jueves, 15 de noviembre de 2018

Discriminación de Género

Discriminación de Género

La discriminación motivada por la orientación sexual se ve en un porcentaje muy alto, las personas pueden ser víctimas de violencias en cualquier sitio, en la calle, en discotecas o cualquier establecimiento abierto al público, pero también pueden ser víctimas en sus propias casas a manos de sus propios familiares.
Lamentablemente esta discriminación se da en todos los estratos socio económicos e incluso hay países donde existen leyes donde se prohíbe las relaciones homosexuales y son castigadas como un delito.
Hay situaciones en las que pueden ser agredidas o maltratadas las personas que aceptan tener un trato cordial con integrantes LGBTI, ya sean amigos, familiares o personas cercanas.
En un estudio realizado por la organización estadounidense Gay Lesbian Straight Education Network en su Safe Space Kit:
Informa que
-  El 84 por ciento de los estudiantes identificados como LGBTI en Estados Unidos han sufrido insultos o amenazas por su orientación sexual o identidad de género.
-  El 39 por ciento de los estudiantes gays, lesbianas y bisexuales y el
-  55 por ciento de los estudiantes transgénero afirman haber sufrido agresiones físicas, zarandeos o empujones como consecuencia de su orientación sexual o identidad de género.

Por lo anterior nos lleva a tomar conciencia de la sociedad en la que vivimos, donde encontramos personas con orientación sexual diferentes a la de nosotros y esto lo podemos ver en adultos, jóvenes, niños, en las diferentes profesiones y diferentes entidades públicas o privadas.
Hay que ser tolerantes, aceptar al otro como es, apoyarlo y sacar una sociedad adelante respetando y valorando al prójimo.
La discriminación de género también se da no solo con las personas pertenecientes al LGTBI, por ejemplo, hay situaciones laborales donde hay trato preferencial de los empleados según su género, también puede verse reflejado en la diferencia de salario realizando las mismas funciones.  También lo podemos ver en el deporte, la política, etc.
Estas discriminaciones sexuales han llegado hasta el punto de pedir favores sexuales a cambio de puestos laborales, ascensos, pago de deudas y otras más, dejando por debajo nuestros valores éticos ante el respeto por la dignidad humana.

Como seres capaces de relacionarnos con las demás personas tenemos que poner en practica nuestros valores éticos, donde podemos ser capaces de cuidarnos el uno al otro cooperando y ayudando al desarrollo de las personas que me rodean.